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18/Abr/2017

En Colombia, según datos de Globocan, son diagnosticadas, aproximadamente, 5.000 mujeres al año con cáncer de cuello uterino y fallecen por la misma causa 2.000. Lo que significa que cada semana mueren aproximadamente 38 colombianas por esta enfermedad.
Teniendo en cuenta que el Cáncer de Cuello Uterino (CCU) es la primera causa de muerte evitable por cáncer en mujeres, las más importantes entidades civiles de la salud, se han unido para lanzar la Mesa de concertación contra el Cáncer de Cuello Uterino. El objetivo de la Mesa es fortalecer las políticas públicas para prevenir y detectar tempranamente esta enfermedad y derribar las barreras de acceso al sistema de salud.

La mesa de concertación contra el cáncer de cuello uterino se comenzó a gestar desde el 2016 y hoy es una realidad.

Precisamente, por la falta de información y educación suficiente, sistemática y asequible, se han tejido mitos y tabús alrededor de esta enfermedad. Las mujeres temen hablar del Virus del Papiloma Humano (VPH) porque está asociado a su vida sexual. Lo que no saben es que el 90% de las personas (hombres y mujeres), que inician su vida sexual, tienen la posibilidad de contraer el Virus del Papiloma Humano en algún momento de su vida. La mayoría de las personas pueden eliminar el virus naturalmente, pero, en otras, persiste y es ahí cuando se desarrolla lentamente el cáncer de cuello uterino por la infección persistente del virus. El cáncer de cuello uterino y su relación con la infección del virus es un tema de salud pública que debe ponerse sobre la mesa de forma abierta, como un proceso infeccioso prevenible a través una vacuna o, en los cambios iniciales que se producen por la persistencia de virus en el cuello del útero, diagnosticarlos tempranamente con las pruebas ADN VPH, la citología y la colposcopia e, incluso, curar el cáncer en sus estadios iniciales con intervenciones quirúrgicas menores.

Otro de los problemas que tratará la Mesa son las barreras de acceso que existen, las cuales explican, en parte, que el 85% de las muertes por cáncer de cuello uterino se dan en países de bajo y mediano ingreso. Para derribarlas, la Mesa de Concertación
Para la Erradicación del Cáncer de Cuello Uterino, hace un llamado a recuperar los índices de vacunación contra el VPH y empezar a utilizar la prueba del ADN para la detección de la infección como las dos herramientas fundamentales para cambiar la historia del cáncer de cuello uterino en nuestro país y alcanzar los estándares positivos de regiones desarrolladas.

Los países que han logrado disminuir, de manera significativa, las muertes por cáncer de cuello uterino tienen programas organizados de tamizaje que incluyen actividades de diagnóstico temprano de la enfermedad y educación. Colombia, con la implementación del MIAS (Modelo de atención integral) y las rutas integrales de atención en salud (RIAS,) tiene una oportunidad única de ganarle la batalla al cáncer de cuello uterino.

La mesa de concertación tiene un origen plural de fundadores, que participan con un fundamento científico y social: La Liga Colombiana Contra el Cáncer, Profamilia la Sociedad Colombiana de Pediatría, Federación Colombiana de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (FECOLSOG), Asociación Bogotana de Obstetricia y Ginecología (ASBOG), Asociación Colombiana de Colposcopia y Patología del Tracto genital inferior, Fundación Universitaria Sanitas, Universidad del Rosario, Universidad de los Andes y MSD, quienes se unen este 29 de marzo para presentar la Mesa de Concertación para la erradicación del Cáncer de Cuello Uterino.


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18/Abr/2017

Hoy en día, algunas enfermedades de transmisión sexual antes desconocidas están cobrando una importancia cada vez mayor debido a los riesgos que pueden ocasionar. El diagnóstico del Virus del Papiloma Humano es cada vez más frecuente entre las adolescentes de nuestro país. Muchas son las madres que acuden atemorizadas con sus hijas al ginecólogo o médico de cabecera alertándose por su última exploración. No es para menos, siendo una enfermedad de la que apenas tenemos información y la poca que tenemos, nos alerta de unas consecuencias que, si no se tratan a tiempo, pueden acarrear unos efectos graves y negativos para la salud. Por este motivo, queremos ayudaros a entender un poco mejor el Virus del Papiloma Humano o VPH y sobre todo, indicaros las pautas a seguir para prevenir e intentar evitar contraerla.

¿Qué es el Virus del Papiloma Humano (VPH)?

El VPH son grupos de virus clasificados en tipos de alto y bajo riesgo. Actualmente, es una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes y se conocen más de 200 serotipos distintos. Algunos de estos serotipos pueden producir verrugas o papilomas que afectan a la salud de la mujer. Normalmente, la enfermedad es más frecuente en mujeres en la etapa adolescente. Un dato destacable es que la mayoría de las mujeres sexualmente activas contraerá el VPH en algún momento de su vida, aunque un alto porcentaje de ellas ni siquiera será consciente de ello.

Prácticamente todos los casos de cáncer cervical son causados por infecciones por VPH, en concreto por estos dos tipos: el 16 y el 18. Al alojarse en el cuello uterino, estas verrugas o papilomas pueden provocar cáncer cervical o cáncer de cuello uterino. Una vez contraída la enfermedad, lo más frecuente es que desparezca en un periodo corto de tiempo. Lo normal es que tu ginecólogo o el de tu hija programe una visita en torno a los 6 meses o un año para ver si el virus persiste o ha desparecido.

¿Cómo puedo evitar contraer el Virus del Papiloma Humano (VPH)?

Lo cierto es que actualmente no existe fórmula para evitar el contagio de todos los serotipos. La prevención es la única vía con la que contamos hasta el momento y como es natural debes intentar poner todos los medios posibles para preservar tu salud y fomentar la educación sexual de tus hijos frente a esta y otras posibles enfermedades. El VPH se transmite fácilmente entre parejas por contacto sexual directo. El uso de preservativos puede reducir la probabilidad de contraer la infección, siempre y cuando se usen desde el inicio de las relaciones hasta el final. Actualmente existen vacunas para prevenir únicamente algunos serotipos. Es recomendable acudir al ginecólogo desde una temprana edad para vacunarse antes de mantener relaciones sexuales. La vacuna no sirve para tratar las infecciones por el VPH ya existentes ni las enfermedades relacionadas, pero si ayudará contra alguno de los serotipos de mayor riesgo.


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18/Abr/2017

Cualquier día es bueno para un chequeo ginecológico y prevenir el Cáncer de Cuello Uterino, el cual es una lesión maligna que es precedida por cambios que aparecen en el epitelio (tejido parecido a la piel humana que cubre el cuello uterino). Si se detecta a tiempo, es del tipo de cáncer que se trata con mayor éxito.

Por ello, la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV) exhorta a las mujeres que hayan tenido relaciones sexuales, a que asuman la rutina de ser evaluadas una vez al año para prevenir el cáncer de cuello uterino, enfermedad que produce un gran sufrimiento a la paciente y a su entorno familiar.

El ginecólogo, Humberto Acosta, colaborador de la SAV, explicó que “una evaluación ginecológica no es dolorosa si diagnosticamos a tiempo cualquier lesión premaligna y la tratamos en etapas preinvasivas, ya que se curan completamente y evitamos que avance hasta ser un cáncer invasor”. El especialista recalcó que con los conocimientos actuales sobre la enfermedad ninguna mujer debería llegar a padecer dicha patología.

El origen de la enfermedad. El cáncer de cuello uterino es una consecuencia de la convivencia entre el Virus Papiloma Humano (VPH) de alto riesgo y otros cofactores como embarazos múltiples, desnutrición, infecciones como la clamidiasis, o el uso prolongado de anticonceptivos hormonales, inicio de actividad sexual a edad temprana, uso de cigarrillos, desnutrición, entre otros.

Hay que recordar que el VPH es una infección que genera alteraciones en el epitelio, las cuales son conocidas con el nombre de: Lesiones Intraepiteliales (LIE). El VPH se clasifica en bajo y alto riesgo. “Es muy importante señalar que las LIE son completamente asintomáticas, es decir, no producen flujo vaginal, sangrado u olor,” precisó el galeno.

Por lo general, el VPH es inofensivo y desaparece espontáneamente. El de bajo riesgo produce verrugas genitales que no ocasiona otros problemas graves de salud. Mientras que el de alto riesgo está asociado con algunos tipos de cáncer como el de cuello uterino.

El VPH de alto riesgo induce a la aparición de las LIE de alto grado que si permanecen por más de dos años a nivel del cuello uterino pueden convertirse en un peligro latente para el desarrollo de un cáncer, siempre que convivan con ciertos cofactores antes explicados. Por ello, es necesario realizar el chequeo ginecológico anual. Las LIE aparecen entre los 25 y 35 años y el cáncer invasor aparece entre 10 y 20 años después.

“Tenemos un tiempo muy largo para diagnosticarlas y tratarlas. Con el examen médico anual, citología, colposcopia, prueba del Lugol y biopsia, diagnosticaremos las lesiones premalignas, las trataremos y evitaremos una situación oncológica”, comentó.

Agregó que actualmente muchas instituciones de salud están realizando junto con la citología, la prueba Tipificación Viral para detectar la presencia o no del VPH de alto riesgo a nivel del área genital en mujeres mayores de 25 años de vida, grupo etario con más riesgo de contraer la patología.

Acosta indicó que en muchos países desarrollados tal prueba se envía a la casa de las mujeres en un sobre que trae un tubo de ensayo que contiene un líquido especial y un hisopo estéril, el cual es friccionado en la vagina de la paciente. El hisopo es introducido en el tubo de ensayo y es enviado al laboratorio para su análisis.

Factores y cuidados. El ginecólogo reiteró que los factores de riesgo para contraer la enfermedad son el arranque temprano de las relaciones sexuales, embarazos múltiples, el empleo del cigarrillo, uso prolongado de anticonceptivos hormonales, contaminación con VPH de alto riesgo, múltiples compañeros sexuales tanto de la paciente como de algunos de sus compañeros sexuales, infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana, entre otras enfermedades autoinmunes.

Señaló que las LIE se tratan de forma ambulatoria y con anestesia local con un procedimiento conocido como exéresis del cuello uterino, mientras que el cáncer invasor de cuello uterino se trata según el tamaño de la lesión, de acuerdo a un sistema de clasificación de los tumores (estadio o extensión de la enfermedad) del I al IV.

Precisó que existen algunas vacunas para prevenir el desarrollo de las LIE y las verrugas, que contienen partículas parecidas a los virus. Por lo general, estas vacunas son preventivas y se aplican a las jóvenes en edades entre 10 y 15 años que no estén infectados con VPH, aunque actualmente se ha extendido la aplicación de estas vacunas hasta los 45 años de edad. Sin embargo, en nuestro país todavía se espera que se establezca un programa nacional de vacunación.


Carlos Vallejo MD - Todos los derechos reservados 2020

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